Gestión del tráfico durante los eventos invernales - Eadic

Gestión del tráfico durante los eventos invernales

1. Tráfico

 

El tráfico es uno de los elementos más significativos durante un evento meteorológico adverso:

  • Por un lado, el mantenimiento del mismo es el primer objetivo de los equipos de vialidad invernal.
  • Pero por otro, es el principal obstáculo para alcanzar dicho objetivo.

 

– Gestión del tráfico

 

La correcta gestión del tráfico es primordial, gestión que se realiza por parte de las Autoridades competentes en materia de Tráfico en la mayor parte de los casos, y que por tanto exige una coordinación absoluta con las empresas encargadas de realizar las labores de mantenimiento de la vialidad invernal.

  • Conjugar las necesidades de mantenimiento del tráfico.
  • Hacer frente a las adversidades meteorológicas.
  • Coordinar las actuaciones con los organismos responsables citados.
  • Dar cumplimiento al clausulado de los contratos.

Se convierte en todo un desafío para las empresas encargadas de la conservación y el mantenimiento de la vialidad invernal.

 

– Objetivo

 

Se debe buscar el fortalecimiento de los sistemas de coordinación entre los órganos de la Administración, en el desarrollo de funciones dirigidas a asegurar la vialidad invernal en las carreteras.

Para prevenir esta circunstancia, es preciso contar:

  • Con un sistema de predicción y de información meteorológica, que permita anticipar con tiempo suficiente, la ocurrencia de esos fenómenos que pueden afectar negativamente a la vialidad.
  • Con un adecuado Servicio de Conservación de forma que posibilite el tránsito de vehículos en las adecuadas condiciones.
  • Y con la vigilancia del tráfico y el establecimiento de limitaciones al mismo, con el objetivo de que discurra en forma segura.

Las competencias de estos tres términos (en el caso de la Red de Carreteras del Estado), recaen respectivamente en:

  • La Agencia Estatal de Meteorología.
  • La Dirección General de Carreteras del Ministerio de Transportes.
  • Movilidad y Agenda Urbana.
  • La Dirección General de Tráfico del Ministerio del Interior.

 

Gestión del tráfico
Órganos de la Administración General del Estado

 

– Condiciones de vialidad invernal

 

Tanto para la prevención y el mantenimiento de las adecuadas condiciones de vialidad invernal de la Red de Carreteras del Estado y de la seguridad vial, se hace necesaria la existencia de una buena coordinación entre los órganos de la Administración General del Estado implicados en el tema.

Esta coordinación es especialmente importante a nivel territorial, dado que es el ámbito en el que las medidas deben ser aplicadas.

Se debe considerar que la base de las actuaciones ante la previsión de nevadas debe ser la prevención.

A estos efectos,  es esencial el corte preventivo de la circulación de vehículos pesados antes de que haya riesgo de que queden parados en algún punto, dificultando la circulación o el trabajo de las máquinas quitanieves.

Las restricciones al tráfico precisan de una decisión que debe tomarse en cuestión de minutos por los responsables de carreteras y/o agentes de la Guardia Civil que tengan suficiente criterio y nivel de responsabilidad y estén más próximos al terreno, sin perjuicio de informar de inmediato a sus superiores.

El corte de la circulación es llevada a cabo por los Agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que deben realizar las actuaciones que correspondan para que sea efectivo inmediatamente una vez tomada la decisión y para que se mantenga hasta que se levante la restricción.

 

– Protocolos territoriales

 

Por todo ello, los protocolos territoriales elaborados incluyen los siguientes párrafos:

  • La decisión de corte preventivo de la circulación de vehículos pesados se tomará a la vista de la intensidad de la nevada y antes de que se haya acumulado un espesor de nieve que haga posible el que se produzca el riesgo de que los vehículos pesados se atraviesen en la calzada.
  • La decisión se tomará por los responsables de carreteras y/o agentes de la Guardia Civil que tengan suficiente criterio y nivel de responsabilidad y estén próximos al terreno, sin perjuicio de que informen de inmediato a sus superiores, pero sin que la efectividad de la decisión deba supeditarse a su ratificación por éstos.
  • La propuesta de decisión de levantar la restricción o el corte de circulación se llevará a cabo con la mayor premura posible en cuanto desaparezca el riesgo. Sin embargo, para llevarla a efecto, habrá de considerarse la situación en otros tramos del itinerario que pudieran condicionar esta acción.
  • Se procurará que las decisiones se tomen de común acuerdo entre los responsables de carreteras y los agentes de la Guardia Civil que estén facultados para ello. Pero si esto no fuera posible, por ausencia de uno de los dos o por discrepancias entre ellos, prevalecerá el criterio del que esté más próximo al terreno.
  • Los efectivos de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, desplegados previamente en los puntos de corte preestablecidos, harán efectivo el corte inmediatamente que reciban la órdenes correspondientes. Igualmente levantarán la restricción de forma escalonada en cuanto se les comunique la decisión en este sentido.

 

– Protocolos provinciales

 

Incluyen expresamente la identificación de los puntos de corte de la circulación y de las zonas concretas de estacionamiento de vehículos.

Las estrategias para la ejecución de los trabajos encomendados a los Servicios de Conservación, se recogen en unos documentos denominados Planes Operativos.

Redactados para cada uno de los Sectores que conforman las carreteras, que contemplan las probables situaciones que se pueden presentar y los  medios necesarios para abordar cada una de ellas, con el objetivo deseable que el número de perturbaciones al tráfico sea el mínimo.

Dentro de la organización de los protocolos a nivel territorial, la coordinación en materia de vialidad y de tráfico es llevada a efecto por los responsables de las unidades periféricas de la Dirección General de Carreteras y la Dirección General de Tráfico.

 

– Definiciones de la DGT

 

Las definiciones de la DGT para describir el estado de la carretera a partir de los códigos de vialidad invernal, que son los que se transmiten a los usuarios, son los siguientes:

  • Verde

La circulación es normal y puede circularse a una velocidad superior al 75 % de la velocidad de régimen libre permitida.

No obstante es conveniente extremar la prudencia, ya que puede pasarse rápidamente al estado de la circulación amarillo.

  • Amarillo

Las condiciones de la circulación hacen que se trate de un estado de precaución, se requiere extremar la precaución y la atención.

Las velocidades de desplazamiento serán moderadas; dado que el paso al estado de circulación rojo puede producirse de manera rápida.

Sobre todo en puntos localizados de la red de carreteras, es necesario preparar adecuadamente el viaje, tomando todas las precauciones recomendadas.

  • Rojo

La situación hace que la circulación sea difícil, siendo obligatorio el uso de cadenas o neumáticos especiales para nieve o hielo.

Salvo casos de estricta necesidad, se deberá aplazar el viaje, y si esto no fuera posible, se tomarán todas las precauciones recomendadas.

  • Negro

La carretera está intransitable, no es posible la circulación y como consecuencia la realización del recorrido planteado por la carretera.

 

Todas las fases de la DGT deben tener su correspondencia con las fases del Plan Operativo de la empresa de Conservación.

 

– Asignar nivel

 

Por otro lado, la Dirección General de Carreteras asigna un Nivel de Servicio a cada tramo de carreteras del sector, entendiendo como Nivel de Servicio el grado de transitabilidad y seguridad del que se intenta dotar a un tramo determinado de carretera durante el período invernal.

El Nivel de Servicio es por tanto independiente de la climatología de la zona y se basa exclusivamente en criterios de funcionalidad.

Para cada uno de los tres Niveles de Servicio establecidos, se fija el número máximo de perturbaciones que se pueden producir debido a problemas de nieve, hielo y la duración máxima de estas perturbaciones.

 

– Perturbaciones y alteraciones

 

Las perturbaciones y alteraciones consideradas son:

  • Corte a la circulación de vehículos pesados:

Entendida como una medida encaminada a evitar el cruce de estos vehículos en la calzada.

  • Circulación de vehículos ligeros con cadenas:

Destinada a aumentar la tracción de los vehículos en condiciones de baja adherencia por la presencia de nieve o hielo.

  • Corte total a la circulación de vehículos:

Cuando todavía no existe ningún vehículo cruzado en la calzada, pero la gran cantidad de nieve no permite la circulación de ningún vehículo.

  • Bloqueo de calzada:

Es aquella situación en la que no se puede circular debido a la presencia de vehículos en calzada, normalmente vehículos pesados cruzados y bolsas de ligeros atrapados.

 

– Nivel de Servicio

 

La asignación de Nivel de Servicio a las distintas carreteras es la siguiente:

Nivel 1:

  • Todas las Autopistas y Autovías.
  • Las carreteras convencionales con IMD ≥ 5000, exceptuando los puertos con itinerario alternativo por Autopista o Autovía, que tendrán NS-2.
  • Los accesos a las estaciones de esquí más importantes.
  • Todas las capitales de provincia y poblaciones de más de 20.000 habitantes por las que pase alguna carretera de la Red del Estado estarán comunicadas con la red principal por la menos una carretera de NS-1.

Nivel  2:

  • Las carreteras convencionales con 1000 ≤ IMD ≤ 5000.
  • El resto de accesos a las capitales de provincia y poblaciones de más de 20.000 habitantes tendrán como mínimo NS-2.
  • Todas las poblaciones de más de 4.000 habitantes por las que pase alguna carretera de la Red del Estado estarán comunicadas con la red principal o con la red secundaria por, al menos, una carretera de NS-2.

Nivel  3:

  • El resto de carreteras convencionales, exceptuando los puertos situados entre dos provincias o que sean la única comunicación de poblaciones de más de 2.000 habitantes, que tendrán al menos NS-2.

Por tanto, el objetivo deseable en cuanto al número máximo de perturbaciones al tráfico sería el siguiente:

Gestión del tráfico
t = tiempo que dura el fenómeno meteorológico adverso.

Autor: Diego Herreros Laguía, docente del Máster en Diseño, Construcción y Mantenimiento de Carreteras.

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