¿La Mejora Continua fórmula aplicable en un SGSV? - EADIC

¿La Mejora Continua fórmula aplicable en un SGSV?

Introducción a la Mejora continua

 

Nos planteamos en este blog si la mejora continua o Ciclo de Deming es el mejor método a aplicar en un Sistema de Gestión de Seguridad Vial (en adelante SGSV). Deming, profesor universitario y estadístico estadounidense, propuso un cambio de mentalidad en la forma de gestionar la calidad: en lugar de centrarse únicamente en la inspección del producto final, promovió la idea de que la calidad debe ser planeada y construida en cada etapa del proceso. Entonces, ¿podemos aplicar este principio pensado en la calidad a la seguridad vial?; ¿podemos encontrar otros principios que den resultados mejores en seguridad vial? La respuesta es sí, pero con condiciones.

William Edwards Deming. Fuente externa. 

Ciclo de Deming

El Ciclo de Deming es un método cíclico que aborda la mejora continua en cuatro fases interrelacionadas: Planificación, Ejecución, Evaluación y Acción (PDCA).

Dichas cuatro etapas son las siguientes:

  • PLAN (Planificar)

Esta fase es la más influyente. Mediante métodos como la realización de grupos de trabajo, encuestas entre los trabajadores y búsqueda de nuevas tecnologías. Debemos elegir:

  • El problema o actividad que mejorar
  • Los objetivos que alcanzar
  • Los indicadores de control
  • Los métodos y herramientas para llevarlo a cabo

Algunas de estas herramientas de planificación pueden ser:

  • Diagrama de Gantt: planificación y seguimiento de actividades y proyectos
  • Método de diseño intuitivo – diseño a prueba de errores
  • AMFE: análisis modal de fallos y efectos
  • Lluvia de ideas (brainstorming): participación de todas las partes implicadas
  • DO (Hacer)

Se lleva a cabo lo determinado en el plan, en la mayoría de los casos mediante una prueba piloto. Esta fase incluye:

  • Verificar y aplicar las correcciones planificaciones
  • Introducir las modificaciones al plan inicial si el resultado de las correcciones no ha sido positivo
  • Registrar lo desarrollado y los resultados obtenidos
  • Formar al personal que deba aplicar las soluciones desarrolladas
  • CHECK (Controlar)

Se comprueba si la mejora implantada ha alcanzado el objetivo mediante herramientas de control como Diagrama de Pareto, check lists o KPI´s. Debemos controlar las causas críticas como la seguridad del propio sistema.

  • ACT (Actuar

Es la última de las fases y en ella se debe ajustar el plan de mejora. Se normaliza la solución al problema y se establecen las condiciones para mantenerlo. Si se ha alcanzado el objetivo en la prueba piloto, se implantará de forma definitiva. En caso contrario, se examinará el desarrollo para descubrir errores y empezar un nuevo ciclo PDCA. De esta forma se cierra el ciclo y se realimenta volviendo a la primera fase.

Este enfoque, como sistema, se ha convertido en un paradigma para la excelencia operativa y la calidad empresarial. La gran bondad de este sistema es la iteración constante – en ese proceso cíclico – que va buscando los mejores resultados alineados con la estrategia o el plan.

¿Qué es el Ciclo de Deming? Fuente externa

SGSV y mejora continua

 

Un SGSV se define por unos objetivos que se “intentan conseguir” en base a unas acciones definidas en un plan. El problema de dicho sistema es que contiene muchos grados de libertad que difícilmente se pueden correlacionar unos con otros. Es decir, cuando marcamos un objetivo del sistema podemos articular diferentes acciones que pueden provocar resultados no esperados o no cuantificables en un porcentaje alto. Es cuando se acopla con perfección el ciclo PDCA que mediante iteraciones sucesivas va alcanzando dichos objetivos. Es como si para alcanzar la solución de un problema matemático utilizásemos iteraciones que cada vez nos fueran aproximando más y más a la solución final, que en nuestra analogía sería la visión “cero accidentes”. El PDCA nos permite aproximarnos a lo que queremos frente a esos grados de libertad de los que consta el SGSV.

Cuando en un SGSV intentamos mejorar el indicador de un factor de desempeño, por ejemplo, uno de tipo finalista como los accidentes de carácter leve-medio, utilizamos diferentes acciones para alcanzar el valor buscado. El problema surge cuando mejorando o pensando que mejoramos el sistema unas variables se nos alinean en sentido positivo, pero otras lo hacen en sentido negativo. Desde este punto de vista las variables tienen una doble cara, es decir, ya que mejoramos un aspecto, pero debilitamos otro. La mejor forma de llegar a una solución u objetivo cuantitativo de un factor de desempeño pasa por iterar y “dar valores” iterativamente para alcanzar el mismo. Aquí es donde el Ciclo de Deming presenta su idoneidad.

Sistemas simplificados

 

En cambio, podemos tener sistemas más simplificados o reducidos en los que no es necesario aplicar el Ciclo de Deming. ¿Por qué? Porque somos capaces de correlacionar de forma satisfactoria lo que está ocurriendo en el mismo. Aquí es donde podemos utilizar métodos de optimización convencionales de tipo máximos y mínimos, utilizar series sintéticas y/o incluso modelización y simplificación de procesos. En función de nuestro conocimiento aplicaremos unos métodos u otros: en sistemas menos conocidos tendremos que empezar a iterar para ir “acercándonos” a la solución buscada, en sistemas más conocidos podemos ir a procesos del tipo A à B mediante funciones ajustadas.

Como conclusión, podemos decir que el Ciclo de Deming es la metodología que mejor se adapta a un SGSV, pero no es el único que podemos aplicar ya que en función del sistema podemos aplicar otros métodos igualmente válidos.

 

Ángel Ignacio Gascón García, docente del Máster Internacional de Tráfico, Transportes y Seguridad Vial

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