Los riesgos del envejecimiento de presas - Eadic

Los riesgos del envejecimiento de presas

1. Envejecimiento de presas

 

Presas de mundo

  • Según el registro elaborado por la Comisión Internacional de Grandes Presas (ICOLD), actualizado en abril de 2020, en el mundo hay más de 58 000 presas y muchas de ellas llevan más de 50 años en explotación.
Envejecimiento de presas
Evolución del número de presas en el mundo desde el año 1900. Fuente: ICOLD

 

Presas españolas

  • En el caso de las presas españolas, como se puede ver en el siguiente gráfico, un alto porcentaje del total de presas en explotación, más de 1 300 presas, se han construido antes de 1970, es decir, tienen más de 50 años.
Envejecimiento de presas
Evolución del número de presas españolas en el siglo XX. Fuente: SPANCOLD

 

– Desaceleración de la construcción

 

La desaceleración de la construcción de nuevas obras hidráulicas en las últimas décadas, ha dado paso a una nueva etapa de explotación y gestión; consecuencia de ello, el capítulo presupuestario relativo al mantenimiento y conservación se ha incrementado notablemente en comparación con el correspondiente a la construcción de presas nuevas, que aunque de menor coste que este último, no es menos importante dada la trascendencia del servicio prestado.

Por lo tanto, el envejecimiento de las numerosas presas en explotación, ha contribuido a aumentar en los últimos años la importancia del control de la seguridad en las presas y el diagnóstico de sus patologías, así como la rehabilitación de las mismas.

Envejecimiento de presas
Obras de rehabilitación del aliviadero de la presa de Portodemouros. Fuente: SPANCOLD

 

En este marco, la mejora de métodos y equipos empleados en la vigilancia de las obras hidráulicas se ha ido perfeccionando en los últimos años.

Ello ha propiciado en numerosas ocasiones detectar con mayor rapidez los daños existentes en estas infraestructuras; contribuyendo a poner de manifiesto tanto un mayor número de casos, como una mayor diversidad en el modo en que se manifiestan los daños.

Además, en este tipo de obras, los daños que se originan por distintas causas, requieren reparaciones que en muchos casos representan junto con un elevado coste económico, un coste social muy notable.

 

– Mantenimiento de obras

 

A menudo las obras destinadas a mejorar los parámetros de seguridad de las presas implican importantes actuaciones, las cuales están encaminadas a mantener las obras con el nivel de operatividad y seguridad de proyecto:

  • Mantenimientos correctivos.
  • Rehabilitación de desagües.
  • Tratamiento de patologías.

Adaptación a nuevos estándares de seguridad derivados de las nuevas normativas:

  • Ampliación de aliviaderos y desagües.
  • Implantación de Planes de Emergencia.

Nuevos requerimientos de la explotación:

  • Recrecimientos
  • Nuevas tomas de abastecimiento y riego, etc.

En definitiva, actuaciones que implican importantes inversiones, aunque en general inferiores a la construcción de presas nuevas.

 

– Nivel técnico

 

A nivel técnico, en las obras de rehabilitación relacionadas con el envejecimiento de presas, cabe diferenciar entre actuaciones relacionadas con:

Nivel técnico. Actuaciones

 

2. Los riesgos asociados al envejecimiento de presas

 

Hay varios aspectos a tener en cuenta en relación al envejecimiento de presas:

 

– La seguridad de las presas y sus consecuencias sobre la población

 

Estas infraestructuras suponen un riesgo muy importante vinculado a su rotura o funcionamiento incorrecto; de igual manera, la sociedad ha evolucionado significativamente en la forma de entender las consecuencias que los accidentes de las presas puedan tener sobre la población.

Es por esto que se ha venido demandando un incremento en los niveles de seguridad y fiabilidad de estas infraestructuras.

Por otra parte, los cambios en el cauce aguas abajo de las presas, como el aumento de la población, supone también un alza en el nivel de riesgo de las mismas.

Si al envejecimiento de las presas le unimos un mantenimiento deficiente, la probabilidad de fallo de estas infraestructuras se eleva notablemente, lo que implica un alto riesgo para la población.

 

– El mantenimiento de las presas y sus costes asociados

 

El mantenimiento y conservación de las presas, con el objetivo de mantener los niveles de seguridad y funcionalidad de las mismas, son más caros a medida que envejecen las presas.

Existen casos en el mundo en los que han aumentado de tal forma los costes, que se ha llegado a poner fuera de servicio algunas presas; haciéndonos pensar, en que a futuro el análisis coste-beneficio será un instrumento a tener en cuenta a la hora de valorar la continuidad de este tipo de infraestructuras.

De todos modos, aunque haya varios argumentos a favor de la puesta fuera de servicio, debido al envejecimiento de las presas (disminución del riesgo sobre la población, reducción de costes, restauración ambiental), su demolición también supone aspectos negativos, como son:

Envejecimiento de presas
Aspectos negativos

 

– La sedimentación y la pérdida de capacidad de almacenamiento

 

Según un estudio elaborado por el Laboratorio de Hidráulica del CEDEX (Cobo, 2008. Los sedimentos de los embalses españoles), en las próximas décadas los embalses van a sufrir una pérdida de capacidad en función de la cantidad de sedimentos que lleguen a sus vasos.

Aunque, a nivel de grandes cuencas la pérdida de capacidad es moderada o incluso baja, en algunos embalses puede ser de suficiente entidad como para poner en serio peligro la posibilidad de atender las demandas.

Por ende, es necesario llevar a cabo una adecuada gestión de los sedimentos, tanto en las zonas donde se producen como en el propio embalse donde se depositan. Sin embargo, se debe tener presente que muchas actuaciones, sobre todo las que implican la extracción de sedimentos, pueden suponer un alto coste económico.

 

– El cambio climático y el envejecimiento de presas

 

El envejecimiento de las presas también las hace más vulnerables frente al cambio climático, ya que se van a ver expuestas con más frecuencia a fenómenos extremos, como inundaciones y sequías, y a un aumento de la temperatura exterior; repercutiendo en las tensiones que soporta la infraestructura  como consecuencia de los efectos térmicos, y en un potencial incremento del deterioro del material que la compone.

 

3. Referencias

 

 

Autor: Olalla Mosquera Barreiro, docente del Máster en Diseño, Construcción y Explotación de Obras Hidráulicas

 

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